Todo lo que debes saber de las enfermedades osteoarticulares

Las enfermedades osteoarticulares representan alrededor de un 10% de las consultas en la Oficina de Farmacia. Diferentes estudios señalan que entre el 10 y el 40% de la población general presenta alguna de las enfermedades osteoarticulares. Las más prevalentes son: la lumbalgia, la artrosis y la fibromialgia. Las enfermedades osteoarticulares suponen un impacto importante sobre el estado de salud y sobre la utilización de servicios. Son la primera causa de bajas laborales permanentes. Es importante la detección precoz de estos procesos para mantener la calidad de vida de los afectados. A pesar de los tratamientos, la calidad de vida de muchos pacientes con enfermedades osteoarticulares crónicas disminuye.

Artrosis

La artrosis es una patología reumática que lesiona el cartílago articular. Afecta a 7 millones de españoles y ha crecido un 70% en 20 años. Afecta al 10,4 % de los hombres y al 22,1% de las mujeres españoles mayores de 15 años. Se caracteriza por dolor mecánico, que es un dolor que aparece con los movimientos y mejora en reposo. El dolor suele ir acompañado de rigidez e incapacidad funcional. Las artrosis más típicas son la artrosis de cadera, artrosis cervical, artrosis de rodilla, artrosis lumbar y artrosis en las manos. El origen de esta patología es complejo, ya que, aunque no es hereditaria, tiene un componente de riesgo genético. Los factores externos, como la edad, aumentan las posibilidades de padecer artrosis.

Para reducir el riesgo de padecer artrosis, se recomienda mantener una alimentación equilibrada, evitar el sobrepeso, descansar bien por las noches, mantener siempre una buena postura, realizar ejercicio físico adecuado, aplicar frío y calor, etc.

Dentro de los remedios para la artrosis, la medicación a base de analgésicos o antiinflamatorios no esteroides (AINEs) es la más frecuente. El problema es que esta medicación causa efectos adversos y, por este motivo, se tiende a buscar antiinflamatorios naturales.

Artritis

Otra de las enfermedades osteoarticulares es a artritis, quees la inflamación o degeneración de una o más articulaciones que sufren más de 300.000 personas en España. Afecta principalmente al tejido sinovial de las muñecas, rodillas, dedos y tobillos. Los síntomas más comunes son: dolor, rigidez, fatiga y deformidades. Existen distintos tipos siendo la osteoartritis y la artritis reumatoide los más típicos, que se calcula que afecta a más de 200.000 personas en España. La inflamación y daño articular puede producirse a causa de una enfermedad autoinmune (como en la artritis reumatoide en la que el sistema inmune ataca las articulaciones), fracturas óseas, desgaste, infecciones o la presencia de cristales de ácido úrico.

La artritis se vuelve crónica si no desaparece la inflamación después del tratamiento con antirreumáticos, como el metrotrexato, AINEs o corticoesteroides. Todos estos fármacos acaban produciendo efectos adversos.

La diferencia entre artrosis y artritis es que la primera ataca el cartílago y su dolor empeora con la movilidad, mientras que la segunda ataca la membrana sinovial y el reposo empeora el dolor.

Osteoporosis

La osteoporosis es la patología que se basa en la incapacidad del organismo de formar suficiente hueso nuevo donde hay una reabsorción de hueso antiguo excesiva. Afecta 3,5 millones de personas en España. Es muy prevalente en mujeres, el 30% de la cuales la sufren después de la menopausia. La osteoporosis causa un adelgazamiento del tejido óseo y una pérdida de la densidad en los huesos. Supone un mayor riesgo de fracturas. La disminución de estrógenos (en mujeres) o testosterona (en hombres) son las principales causas de esta enfermedad. Otros factores influyentes son el envejecimiento, tener baja densidad ósea, antecedentes familiares, ser de talla pequeña y delgada, etc.

Se recomienda mantener una dieta rica en calcio y vitamina D, practicar deporte y no fumar. A parte de la terapia hormonal, los principales fármacos que tratan la osteoporosis son los bifosfonatos, que disminuyen los sitios donde hay una remodelación ósea excesiva. Los bisfonatos, sin embargo, presentan efectos adversos y no se recomienda tomarlos de forma prolongada.

Lumbalgia

La lumbalgia es el dolor en la parte inferior de la espalda (zona lumbar). Está causado por trastornos relacionados con las vértebras, discos vertebrales, músculos, ligamentos o nervios. Es una de las enfermedades osteoarticulares más típica. Se calcula que el 80% de la población padece lumbalgia o la padecerá alguna vez en algún momento de su vida. La lumbalgia aguda, que es aquella que aparece espontáneamente y se acaba resolviendo, suele venir por una distensión de ligamiento o músculo lumbar. Además, el dolor de espalda se cronifica llegando a afectar a un 11,3% de los hombres y un 17,8% de las mujeres españolas mayores de 15 años.

Los medicamentos más comunes para tratar el dolor de espalda y lumbalgia son los analgésicos, los antiinflamatorios no esteroides (AINEs) y los miorelajantes. De aplicación externa, también se suelen usar las cremas antiinflamatorias. Una vez más, el uso prolongado de los fármacos causa efectos adversos y, por eso, existe la necesidad de encontrar antiinflamatorios naturales.

Fibromialgia

La fibromialgia es una patología que causa cansancio y dolor en los músculos. Es una de las enfermedades osteoarticulares que más prevalente se ha vuelto. Afecta a más de 1 millón de personas en España, concretamente al 2,4%, siendo el 90% mujeres. La fibromialgia es el trastorno que se caracteriza por la existencia de puntos hipersensibles en el cuerpo (cuello, hombros, espalda, caderas o brazos) que duelen al presionarlos. Los síntomas de la fibromialgia son dolores musculares, fatiga, problemas de sueño, depresión y ansiedad. También puede provocar sensibilidad en articulaciones, músculos, tendones y otros tejidos blandos. Aún no se ha descubierto cuáles son sus causas principales y, por lo tanto, se desconoce con exactitud qué es la fibromialgia.

Los tratamientos más habituales para la fibromialgia, a parte de los analgésicos y antiinflamatorios, son la benzodiacepinas, que son relajantes musculares, y ansiolíticos, que tienen un riesgo elevado de dependencia.

Gota o hiperuricemia

La gota o hiperuricemia es un tipo de artritis que ocurre cuando suben los niveles de ácido úrico en sangre acumulándose en las articulaciones en forma de cristales que provocan una dolorosa inflamación. La hiperuricemia afecta a 1-2% de la población en España. Son mayoritariamente hombres, y al 5% de hombres mayores de 70 años. Existen dos tipos:

  • Gota aguda: es una afección dolorosa que, normalmente, afecta una sola articulación.
  • Gota crónica: corresponde a episodios repetitivos de dolor e inflamación que pueden afectar a más de una articulación.

Los ataques de gota se suelen dar por la dificultad que tienen los riñones para eliminar el ácido úrico y su producción excesiva.

Los principales tratamientos convencionales son analgésicos muy fuertes o colchicina, que sólo consiguen parar los síntomas de un ataque de gota y, además, tienen efectos adversos al tomarse durante un largo periodo.

Raquitismo

El raquitismo es un trastorno causado por falta de Vitamina D, calcio o fósforo. Provoca reblandecimiento y debilitamiento de los huesos. Afecta a 1 de cada 20.000 nacimientos y a unas 50 familias en España. Cursa con dolor, sensibilidad ósea, disminución del tono muscular, deformidades esqueléticas y dentales, crecimiento deficiente, aumento de fracturas óseas y calambres musculares.

Los principales tratamientos atacan el dolor y son, una vez más, AINEs o antiinflamatorios no esteroides que presentan efectos adversos.

Bursitis

La bursitis se trata de una hinchazón e irritación de la bursa (bolsa). La bursa es el saco lleno de líquido que actúa como amortiguador entre los músculos, los tendones y los huesos. A menudo, la bursitis es causada por una sobrecarga, un traumatismo o derivada a otras patologías como la artritis reumatoide o la gota. Muchos deportistas suelen padecer bursitis. Se presenta comúnmente en rodillas, hombros, codos y cadera. Provoca dolor, rigidez e hinchazón.

Los tratamientos más habituales son AINEs e inyecciones de corticoides, o bien, cremas antiinflamatorias. Debido a su problemática de efectos adversos, también hay la necesidad de buscar antiinflamatorios naturales para la bursitis.

Fracturas óseas

Las fracturas óseas son fruto de la rotura del hueso cuando se aplica más presión de la que el hueso puede soportar. Suponen un 20-25% de consultas traumatológicas. Provocan dolor intenso, hematoma, hinchazón, entumecimiento y limitación del movimiento. Son situaciones de emergencia que requieren de primero auxilios básicos.

No se receta ningún producto para la regeneración ósea, ya que se sigue el proceso natural. Los tratamientos convencionales, que tienen efectos adversos y que se centran en la reducción del dolor, son los analgésicos y antiinflamatorios.

Tendinitis y Tendiniosis

La tendinitis es la inflamación, irritación e hinchazón de un tendón. El tendón es una estructura fibrosa que une el músculo con el hueso. La tendinitis supone el 50% de las lesiones en deportistas y el 15-30% de lesiones en ámbito laboral. En muchos casos, también se presenta tendinosis, que es la degradación del tendón. Las tendinitis más típicas son la tendinitis rotuliana y tendinitis de querrain.

No se receta ningún producto para la regeneración del tendón, ya que, se sigue el proceso natural. Los fármacos que se suelen tomar para el dolor, aunque no se deben tomar en periodos largos de tiempo, son los analgésicos y antiinflamatorios.

Esguince

Un esguince es una lesión, ya sea distensión o rotura, de un ligamento. El ligamiento es el tejido que conecta dos o más huesos en una articulación o coyuntura. Las causas son diversas: torceduras, golpes, etc. Los más típicos son el esguince de tobillo, esguince de rodilla o el esguince cervical. Normalmente son fruto de lesiones en el deporte u otras situaciones. Provoca dolor, hinchazón, contusión y movimiento limitado de la articulación.

A parte de tomar fármacos analgésicos y antiinflamatorios para el dolor e hinchazón, se recomienda hacer reposo, aplicar frío en la zona afectada y, en los casos más extremos, utilizar algún tipo de compresión.

Cervicalgia

La cervicalgia se trata de dolor de cuello. Se percibe en la zona comprendida entre la nuca y la primera vértebra dorsal y, lateralmente, limitado por los extremos laterales del cuello. Existen diferentes tipos y causas:

  • Cervicalgia aguda (tortícolis): aparece de forma repentina y limitante.
  • Cervicalgia crónica: permanece en el tiempo incluso en ausencia de la lesión de origen.

Se calcula que el 70% de las personas van a sufrir cervicalgia aguda alguna vez. El 9,3% de hombres y el 19,9% de mujeres españolas mayores de 15 años lo sufren de forma crónica. La cervicalgia se asocia a cefaleas, pérdida de movilidad del cuello y dolor irradiado.

Los tratamientos principales, que van dirigidos a minimizar el dolor, suelen ser los AINEs o corticoides, que pueden llegar a producir efectos adversos a la larga. Por lo tanto, una vez más, surge la necesidad de buscar antiinflamatorios naturales que no provoquen ningún efecto no deseado.

¿Qué ofrece VenPharma para las enfermedades osteoarticulares?

VenPharma presenta la gama Venmove, que es una gama de complementos alimenticios naturales, para dar solución a las enfermedades osteoarticulares como los que hemos ido citando anteriormente. Por ejemplo, Venmove Articul20 cuenta con plantas denominadas como antiinflamatorios naturales, que son la Cúrcuma o el Harpagofito, para ayudar en caso de dolor e inflamación.

 

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